Cuento los días hasta volver a verte, poder tocarte y decirte que me hiciste falta, que te extrañé y sin vos el día careció de todo sentido. Cuento las horas del día para llegar a casa y poder sentarnos a tomar unos mates, compartir esas horas muertas llenas de vida, tocarte, mimarte. Cuento los minutos y a veces también los segundos por tener tus labios en mi boca. Por decirte no te vayas, quédate conmigo. Cuento con que existas y poder conocerte algún día, así vivo… contando.
Deja un comentario